viernes, 2 de julio de 2010

LA CASA MILLONARIA DE FELIPE



Está en primera línea de playa, en Tánger. Será una espectacular mansión valorada en 2,5 millones y edificada con el visto bueno del amigo Mohamed VI. Veo7 emite mañana imágenes de la construcción.

Felipe González (67 años) es un enamorado de Tánger, lugar en el que veranea desde su época como presidente del Gobierno, durante la que trabó excelentes relaciones con la Casa Real de Marruecos. Gracias a ello, Procisa, propiedad de Luis García Cereceda, íntimo amigo del ex presidente del Gobierno y promotor de, entre muchos desarrollos urbanísticos, la lujosa urbanización La Finca, pudo comprar el terreno a la Casa Real marroquí y construir en primerísima línea de playa.

Así lo han reconocido fuentes de la promotora, que aseguran que González «tuvo que usar sus influencias con la Casa Real para conseguir el terreno». Cuando esté terminada la lujosa mansión, contará con 2.200 metros cuadrados de construcción repartidos en una casa principal de 600 metros, otra casa para el servicio, garajes, patios, porches y piscina. Todo ello, en una parcela de más de 5.000 metros cuadrados en la playa de Jbila.

El proyecto marroquí lo firma el estudio A-Cero, del televisivo Joaquín Torres, conocido como «el arquitecto de los ricos». Torres, que ha protagonizado infinidad de reportajes en televisión sobre viviendas de lujo, diseñó en un principio tres casas sobre el citado terreno por encargo de Procisa. Torres ya había trabajado para Luis García Cereceda, proyectando mansiones de más de 10 millones de euros en la urbanización La Finca, en Pozuelo de Alarcón (Madrid), una de las más elitistas de España, donde viven, entre una selección de potentados empresarios, astros del balón como Cristiano Ronaldo
.
Cereceda, que labró su fortuna durante los años del boom inmobiliario del Madrid de los 80, ha sido uno de los constructores mejor relacionado con el Partido Socialista y mantiene una estrecha amistad con Felipe González (de hecho, su actual novia, María del Mar García Vaquero, 50 años, fue pareja de Cereceda años atrás).

El promotor, dueño también del restaurante Zalacaín, uno de los más selectos de la hostelería madrileña, quiso construir una urbanización en Tánger a la que bautizaría como la Finca Maharambú. «Los problemas con los permisos y una inversión muy importante en la República Dominicana le obligaron a abandonar el proyecto», informa un empleado de la promotora.
Al final sólo se pudieron construir dos casas sobre la playa de Jbila, la de Felipe González, y otra igual que está a la venta por 1,6 millones de euros, pero se entrega en su estado actual, sin terminar. Sólo está construida la estructura de la casa (cimientos, paredes y techos) y todavía tiene el ladrillo visto, por lo que el comprador debe asumir el resto del proyecto: terminar la casa y hacer desde cero la piscina, los patios, el jardín y las techumbres que llegan hasta la playa, entre otros elementos.

De ahí que el valor final de la vivienda pueda superar los 2,5 millones de euros. Además, Felipe González «tiene que ser informado del posible comprador de la casa» para evitar un vecino incómodo, según fuentes de la promotora. En el proyecto inicial, las casas eran para una misma familia, motivo por el que los jardines se comunican.

JUNTO A LA FAMILIA REAL

Las dos viviendas se levantan en la zona más exclusiva de Tánger, al sur de Las Grutas de Hércules. Sobre esas cuevas, en las que -dice la mitología- descansó Hércules después de separar los continentes de África y Europa, se ubica el espléndido hotel Le Mirage, al que el ex líder socialista acude a descansar dos veces al año. La última vez, se le vio en compañía de García Vaquero y su gran amiga Mar Flores. Bajo el hotel está el balneario privado del Rey Mohamed VI. En un terreno adyacente, la residencia de una de sus hermanas. A continuación, encontramos una finca de varias hectáreas propiedad de la familia real saudí, que cuenta con un palacio principal y varias casas para el séquito que veranea con el monarca.

La siguiente parcela es la de Felipe González. Esto significa que la seguridad no va a ser un problema, ya que la zona es un búnker, sobre todo en las etapas en las que los reyes de Marruecos y Arabia Saudí veranean allí. De todas formas, el político aún mantiene su escolta y dispone de un coche con chófer para desplazarse por la urbanización.

La casa aún no está registrada, pero sí la parcela, que aparece en el registro de la propiedad de Tánger a nombre de Ialcon Consultoría S.L., la empresa que creó Felipe González en 2001 y en la que figura como administradora su hija María González Romero. Precisamente, la sede social de Ialcon Consultoría S.L. está en la residencia de la joven en Somosaguas, urbanización donde también se erige el chalé que el ex presidente compartió con su ex mujer Carmen Romero hasta que se hizo pública su separación en noviembre de 2008.

Desde entonces, vive en la capital junto a su novia María del Mar García Vaquero, una empleada de la división de banca privada de La Caixa, en un suntuoso piso en la calle Velázquez que pertenece a el empresario Pedro Trapote.

Felipe González mantiene una estrecha relación con Mohamed VI desde que el ex presidente español trataba con su padre Hassan II los asuntos que concernían a los Gobiernos de España y Marruecos. Ya como ex presidente, el ex líder socialista se ha dedicado a abrir puertas a potentes empresarios que quieren extender sus negocios en América Latina y Marruecos. Un ejemplo de ellos es la reunión que mantuvieron, en enero de 2006 en Marruecos, Mohamed VI, Felipe González y el magnate mexicano Carlos Slim, que quería introducir su compañía telefónica, Telmex, en el país magrebí.

Fuentes que han seguido la concesión de la licencia coinciden en que los problemas para construir sobre la playa se solventaron gracias a la intervención directa del ex presidente español.
Tanto los guardias de seguridad del complejo palaciego saudí como los empleados del hotel Le Mirage saben quién será su futuro vecino. Preguntados por qué han podido construir tan cerca de la playa, no dudan en responder: «Aquí eso sólo lo puede hacer el rey o un amigo del rey». Junto a la carretera hay un cartel que dice en árabe y francés Playa de Jbila, pero detrás ya no se ve la playa, sino dos moles de hormigón con inmejorables vistas.

¡ VIVA EL SOCIALISMO Y LA CLASE OBRERA ¡

Para la Excelentísima Señora Doña Mª Antonia Iglesias, a ver si se come la frase del otro día: "Eso es mentira" que repitió hasta la saciedad.

2 comentarios:

luis alberto henríquez lorenzo dijo...

Si esto es así, como tengo entendido también yo mismo que es, ¿qué diferencias hay, siguen existiendo entre ser de derechas y ser de izquierdas?

Para que falsarios de la izquierda actual como Felipito González se haya construido esa mansión en Tánger -que ya quisieran para sí y sus familias muchos burgueses de derechas que residen en Tafira, Gran Canaria-, ¿predicaron con el ejemplo de sus vidas solidarias tantos miles y miles de militantes socialistas, verdaderamente de extracción obrera?

Ya casi nada parece ser lo que es ni ser lo que parece.

DORAMAS dijo...

La izquierda obrera, en cuanto toca poder, se convierten en una derecha falsa y solo buscan seguir bailando con los bolsillos llenos, mientras el pueblo pasa hambre.

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