lunes, 28 de septiembre de 2009

EL PELIGRO MUSULMÁN


No comprendo en modo alguno la obsesión del Presidente del Gobierno de España, don José Luis Rodríguez Zapatero, por la incorporación de Turquía a la Unión Europea, que apoya sin reservas basándose en su utópica "alianza de civilizaciones".

Turquía en modo alguno es una nación europea puesto que la mayor parte de su territorio está situado en Asia Menor u Oriente próximo, como se prefiera, y únicamente una ínfima porción en Europa, que no la hace en modo alguno europea. Cierto que "oficialmente" no tiene como religión el Islam, pero la gran mayoría de su población si profesa esa creencia, y mucho más ahora con su nuevo gobierno, musulmán, que está imponiendo claramente los mandatos mahometanos, aunque, curiosamente, el ejército hasta ahora impide que se establezca oficialmente ese credo religioso. Innegablemente la aconfesionalidad militar es una garantía, aunque como demócrata lamento que se logre por la fuerza y la amenaza de las armas y no por la razón y el intelecto.

Para mí es evidente que si las fuerzas armadas fueran devotas islamistas, Turquía sería totalmente mahometana, con todas las normas represivas que esa religión exige a sus creyentes. ¿Hasta cuando el ejército continuará siendo aconfesional? Esta es una incógnita que de momento ningún analista político puede, ni se atreve, despejar.

Los millones de musulmanes instalados en Europa constituyen un gravísimo peligro para su estabilidad e integridad, porque es absolutamente falso que existan islamistas tolerantes, moderados y demócratas ya que la religión de Mahoma es máximamente intolerante y su objetivo final es el dominio del mundo y la imposición de su credo.

Hay un ejemplo tremendamente revelador de lo que he expuesto: varios imanes reunidos en Estambul amenazaron al obispo de Esmirna, en referencia a Europa, con estas palabras: "Os conquistaremos con vuestras leyes democráticas y os dominaremos con nuestra religión". ¿Se precisan más pruebas? Un emir, no recuerdo ahora de donde, que visitó hace algunos años La Alhambra, declaró sin reservas "que había llegado a casa".

Ellos pretenden recuperar España, que creen rotundamente que les pertenece. El imán de Madrid expuso: En España hay cuatrocientos mil musulmanes nacionalizados españoles, con los mismos derechos que Rouco Varela". De acuerdo, pero también con las mismas obligaciones que él y los demás españoles nativos, porque todo derecho conlleva una obligaciónP. El musulmán que presume de "tolerante" si recibe órdenes para actuar por su fe, lo hará sin dudas ni remordimientos, como sucedió con los terribles atentados del 11 de Septiembre en Nueva York, y el 11 de Marzo en Madrid.

Probablemente los autores de las matanzas, principalmente de las madrileñas, eran "moderados". Y casi todos los países europeos tienen colonias musulmanas de miles, cientos de miles y millones de islámicos. En España habitan más de un millón, de los que a unos cuatrocientos mil se les ha concedido "generosamente" la nacionalidad española, por lo que poseen los mismos derechos civiles y políticos que los que en ella hemos nacido procedentes de varias generaciones, algunas de las cuales se remontan a la Edad Media, o a antes. ¿Quién ha sido el irresponsable que con tanta prodigalidad los ha hecho españoles de pleno derecho? El primero fue Aznar, y ha continuado Rodríguez Zapatero.

Y estos señores, ¿Qué han recibido a cambio? ¿Qué garantías han tenido de su "tolerancia", de su integración social, de su acatamiento a las leyes hispanas, de su aceptación e identificación con nuestras costumbres? NINGUNA en absoluto. Únicamente los varones han adoptado la vestimenta occidental por comodidad, pero las mujeres continúan mayormente con su indumentaria, sus velos y sus tocados, y hasta si se les permitiera usarían el burka talibán ;una mujer se negó a quitárselo en la Audiencia Nacional para declarar como testigo, alegando que "se lo prohibe su religión".

No respetan en absoluto nuestros usos y costumbres, pero en sus países, nuestras féminas han de tocarse la cabeza para no herir sus susceptibilidades. No hay que ser optimista, no hay musulmán "tolerante", progresista y demócrata, porque la doctrina de Mahoma es intransigente y reaccionaria y tiene como finalidad su imposición mundial. Cuando reciban la orden para actuar en nombre de Alá e iniciar la "guerra santa", todos esos "tolerantes" atacarán sin dudarlo y a traición a los incautos occidentales que los han admitido en sus territorios y les han permitido mejorar su situación económica.

Esta es la realidad, que no se desvela públicamente porque es "políticamente incorrecto" darla a conocer. ¿Porqué? No hay respuesta. Pero se puede deducir en buena lógica que quienes alegan tal falso argumento quizá hayan sido "beneficiados" de algún modo por los musulmanes, que además ya realizan exigencias, como la erección de mezquitas, cuando en sus países no se permite la construcción de templos de otras confesiones religiosas, y menos su predicación.

En Zürich, sus genuinos habitantes, los zürichenses de toda la vida, si es válido el gentilicio, tuvieron que manifestarse públicamente en contra de la edificación de una mezquita porque su arquitectura, principalmente los minaretes, atentaban gravemente contra los tradicionales edificios suizos. ¿Porqué la autoridad municipal les concedió la licencia de construcción? Un misterio. ¿Qué hay detrás de tanta permisividad? ¿Qué ocultos y oscuros intereses en favorecer su estancia en nuestra nación?

El Islam no ha evolucionado en absoluto de acuerdo con los tiempos que vivimos, ya en el siglo veinte y uno. El fanatismo y la intolerancia siguen siendo lo normal. La mujer no tiene valor alguno como persona, no la consideran como tal. A las presuntamente adúlteras las entierran hasta la cintura, y las lapidan lentamente, según la ley coránica. En Malasia han condenado a una joven a ser azotada públicamente por haber bebido cerveza.

También en Sudán, a una periodista la condenaron al mismo castigo por llevar pantalones masculinos, y después le conmutaron la pena por un mes de prisión. En Irán condenaron a muerte a un ciudadano por haberse convertido al cristianismo ¿De que tolerancia están hablando? El Islam está anclado en los tiempos de Mahoma y no evolucionará hacia la apertura y la modernización porque los imanes y los ataloyahes consideran que la palabra de Alá es inmutable.

No soy creyente, pero reconozco que lo que une a los países que integran la Unión Europea es el cristianismo. Esto es evidente. Por lo tanto ni Turquía, ni Marruecos, ni Mauritania, ni Argelia, etc, DEBEN ser admitidas en ella. ¿Qué sería entonces Europa si entraran naciones de otros continentes, de otras culturas, de una religión extremista y oscurantista que subestima a la mujer como ser humano y la relega a la condición de cosa? ¿Qué sería de su pasado histórico, a pesar de los errores cometidos? NADA.

Europa sería simplemente una fantasía, una elucubración pero no una realidad. Por ello expreso mi más rotundo NO a la integración de Turquía, y de cualquier otro país islámico en la Unión Europea. Así como a su participación, y la de Israel, en competiciones deportivas europeas y en otras actividades, como el bodrio del festival de Eurovisión, que deben estar reservadas exclusivamente para las naciones geográficamente integrantes de Europa.

Carmelo Dávila Nieto

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo.
Por qué hemos de ser tolerantes con los intolerantes?

DORAMAS dijo...

Visita mi otro blog
http://islamlaverdad.blogspot.com/
Comprobarás la intolerancia en grado superior. Te advierto que las imágenes pueden herir tu sensibilidad.

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