lunes, 14 de marzo de 2011

DEBATES Y TERTULIAS POLITICAS EN TV

 
El fenómeno de tertulias y debates, esencialmente dedicados a temas políticos, ha crecido en nuestro país como "los panes y los peces" del milagro. El problema, como siempre, radica en que lo mucho cansa y los excesos aburren. Es más, con varios de los tertulianos, se da la circunstancia que pueden aparecer en medios distintos, dos veces en el mismo día. Tal coincidencia, dado que los temas a debatir son prácticamente los mismos en todas las cadenas, obliga a los participantes a ser coherentes en sus exposiciones, defendidas con mayor o menor vehemencia dependiendo de la actitud de los restantes participantes y tendencia política del medio en cuestión.

Otro aspecto a considerar es la selección de contertulios para los debates. Cuando el número de intervinientes está compuesto mayoritariamente por personas de la misma orientación política y en el grupo oponente solo figuran una o dos, los diálogos pierden motivación, interés y objetividad. Las aportaciones de los minoritarios, continuamente acorralados, tratan de defenderse con escasísimo éxito. Incluso, alguno de ellos apelan a gestos de descalificación y muecas, dando a entender que así es imposible argumentar por sentirse excesivamente presionados y lo único que logran es hacer el ridículo. En la misma linea, todos conocemos a los invitados asiduos a estos programas, aparentemente dispuestos a pasar un mal rato y recibir bofetadas dialécticas de todo tipo. Obviamente queda claro que cuando lo soportan, obedece a que económicamente les compensa ejercer de "bufón de tertulia" pero bien remunerados. En ciertos casos, acuden al programa sin prepararse los temas, con lo cual, sus intervenciones resultan patéticas. ¿Será cierto eso de "dame pan y llámame tonto"?

Finalmente, sólo añadir unos breves comentarios sobre la tipología de ciertos tertulianos. Los más temibles, sin duda, son aquellos que padecen insufrible incontinencia verbal, vulgarmente llamados consumidores de palabras. Hablan y hablan sin decir nada. A continuación aparece "el zorrón silencioso". Se trata de elementos dedicados a recopilar toda la argumentación positiva aportada por los restantes componentes del grupo, resumirla  y exponerla a final como suya, tratando de llegar a la fibra sentimental del público del plató a quien arrancan el aplauso que reciben bajando la mirada y poniendo cara de carnero degollado y sobando el boli punta "Vic". Otros, habría que recordarles que son periodistas y no actores de tele-serie. Estos son los que normalmente se escuchan demasiado y carecen del  más elemental sentido de la naturalidad.

Si lo pretendido es que las audiencias de este tipo de programas siga incrementándose, convendrá recordar que si la información, de cualquier tipo o clase, se sirve trufada de demagogia y las noticias de interés pasan a ser interesadas, el espectáculo se convierte en una mala comedia y peor representada, pero a estas alturas, los ciudadanos ya tienen agotado el cupo de manipulaciones e imbecilidades. Afortunadamente, el invento del mando a distancia, no solo aporta comodidad sino también libertad para cambiar de cadena en caso de discrepar o sentirse agredido....

Atentamente
José-Tomás Cruz Varela
D.N.I. 02470916A

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