miércoles, 23 de septiembre de 2015

PODEMOS IGNORA A SUS BASES

Desde hace unos meses, en todos los sondeos de opinión y con independencia de quien los encargue o en que medio se publique, Podemos ha descendido en intención de voto sensiblemente. Otro tanto viene ocurriendo con las audiencias de TV donde aparece  Pablo Iglesias, cuyo índice se sitúa en torno al 4%, porcentaje ridículo si se compara con lo sucedido anteriormente, y ahora, con la manifiesta marginación de sus bases, el deterioro interno es manifiesto. Todo ello supondría que si  las próximas elecciones generales se celebrasen un año más tarde, es decir, en diciembre de 2016, el partido posiblemente habría desaparecido. La nueva normativa impuesta por la Ejecutiva Nacional, encargada de controlar el funcionamiento de la formación, está acabando con la autonomía e iniciativa de una gran parte de las asambleas y las bases perciben una clara sensación de descarada manipulación, lo que está propiciando una baja asistencia producto del desencanto actual.

     Muchos de los creadores y mantenedores de los llamados “círculos ciudadanos” acusan una enorme desilusión cuando fueron ellos, en los comienzos del partido, los encargados de la captación de afiliados y que ahora, producto del desafortunado cambio manifiestan sin el más mínimo recato que “la participación ya no le importa a la cúpula”.

     Lo que está sucediendo no es nada nuevo, forma parte de los movimientos totalitaristas. Cuando la base pierde protagonismo inevitablemente se produce un vaciamiento en la militancia hasta el grado de sentirse sin contenido, que en el caso de Podemos se manifiesta cuando la dirección ya no considera las propuestas efectuadas por los círculos, cuyos componentes comienzan a tener la desagradable sensación de haber sido utilizados, criticando al líder por tomarse todas las decisiones  unilateralmente, cuando no hace mucho eran las asambleas ciudadanas las encargadas de proponer iniciativas de las campañas a nivel local. Ahora ya no ha lugar para el debate y la discusión ya que todo “lo deciden los de arriba”, y eso no es estar con la gente, sino lisa y llanamente prescindir de la gente.

     Según los cálculos facilitados por destacados organizadores de círculos, la actividad se ha reducido un 50%. Lo que inicialmente cobraba una tremenda importancia ha pasado a convertirse en una actividad figurativa donde apenas se elaboran documentos, la participación en asambleas es mínima y muchas de ellas sencillamente han desaparecido, unido a que sus líderes tampoco poseían el poder de convocatoria deseado. Triste comparación cuando en un primer momento llegaron a existir mil cédulas de debate que actuaban como elemento aglutinante y fortalecedor.

     Una mayoría de simpatizantes y militantes opinan que gran parte de lo que está sucediendo obedece a la excesiva centralización de la dirección del partido, quizá propiciado por la cercanía de las citas electorales y esencialmente por los comicios del 20-D. Los dirigente podemitas están nerviosos y con toda la razón. Un resultado adverso muy por debajo de sus expectativas en las generales les relegaría a la categoría de “partido testimonial”.

     En la Ejecutiva reconocen estar preocupados por la crisis interna del partido, pero se sienten incapaces de arbitrar soluciones que calmen a las bases, amparándose en que no resulta nada fácil el recuperar la confianza, ilusión y equilibrio iniciales. El invento de potenciar la participación de la militancia en la redacción del programa electoral de las generales ha servido para muy poco y la credibilidad de la propuesta ha sido prácticamente nula. 

     Para complicar y enrarecer un poco más el desastroso ambiente existente, las bases denuncian que la tan cacareada “renta básica” prometiendo un sueldo para todos, ha desaparecido del programa electoral con el consiguiente y justificado cabreo colectivo. No es bueno ser rencoroso pero si tener memoria, y todos recuerdan que fue Pablo Iglesias quien más defendió la citada renta básica universal durante los primeros meses. Si desaparece el proyecto estrella del partido pendiente de confirmación, será considerado por los afiliados como “un grave atropello a la democracia participativa” que sin duda dañará la imagen del partido.

     Según la Secretaria de Programa la renta básica será sustituida por un “plan de renta garantizado” que al parecer dista mucho de la idea inicial. A todo esto, lo que más encrespa a los círculos es que Iglesias ni ningún alto dirigente se han dignado a comentar y explicar las modificaciones, otra evidente prueba de lo que le preocupan a la dirección las quejas de sus bases a las que convierten y utilizan como meros instrumentos hábilmente manejados por los dirigentes del partido.

     La intención de Podemos con su líder a la cabeza, al más puro estilo leninista, está claramente orientado a destruir a todos aquellos que puedan significar un estorbo para lograr el poder, si bien, tal como están discurriendo los acontecimientos en el partido y autorizado por su líder, han decidido aceptar la incorporación en sus listas para las generales a miembros de IU y de otras formaciones de izquierda, pensando en una posible convergencia posterior. De cualquier manera seguirán manteniendo las conversaciones actuales, aunque en principio no se tomará ninguna decisión hasta después de las elecciones catalanas el 27 de septiembre

     Finalizando, reconozcamos que la gestión de un partido político, idolologías aparte, con aspiraciones a gobernar es harto complicado, y mucho más cuando se trata de una formación incipiente como es el caso de Podemos, donde todo pivota,  quizá excesivamente, en torno a su secretario general. Delegar es difícil pero el no hacerlo constituye un gran error. Todos los individuos, incluidos los políticos tenemos limitaciones, pero no es menos cierto que el no reconocerlo como le ocurre a múltiples dirigentes, nada aporta y menos soluciona. La nueva formación podemita necesita urgentemente dotarse de cuadros perfectamente preparados, formados, coherentes y honrados, capaces de dar respuesta a los miles de dudas, preguntas e inquietudes de sus simpatizantes y militantes que tanto demandan. Continuar marginándolos como está ocurriendo ahora solo podrá originar la desaparición del partido a medio plazo....¡¡Tiempo al tiempo!!

Atentamente.
José-Tomás Cruz Varela
D.N.I. 02470916A

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